Después de los acontecimientos de Spider-Man: No Way Home, la nueva aventura del trepamuros tenía la difícil misión de ofrecer un comienzo fresco sin perder la esencia del personaje. Spider-Man: Brand New Day lo consigue en muchos momentos, pero también arrastra algunos problemas que impiden que termine de convertirse en una de las mejores películas del héroe de Marvel.

Lo primero que llama la atención es el apartado técnico. La cinematografía es, sencillamente, excelente. La fotografía ofrece algunos de los planos más cuidados que hemos visto en una película de Spider-Man, jugando constantemente con las luces, las sombras y los colores de Nueva York para darle una personalidad propia. Todo ello se complementa con una banda sonora muy inspirada que sabe cuándo acompañar la acción y cuándo dejar respirar las escenas más emocionales.

Otro de los grandes aciertos vuelve a ser Tom Holland. El actor demuestra una vez más que entiende perfectamente al personaje y ofrece una interpretación muy convincente tanto bajo la máscara como en los momentos más íntimos de Peter Parker. Su evolución resulta creíble y consigue transmitir el peso de las responsabilidades que arrastra tras los acontecimientos de la anterior película.

Uno de los aspectos más atractivos de Brand New Day es la presencia de varios villanos clásicos relacionados con Spider-Man. Sin entrar en spoilers, la película aprovecha muy bien la galería de enemigos del personaje para ofrecer enfrentamientos variados y secuencias de acción espectaculares. Cada combate tiene personalidad propia y mantiene un ritmo muy entretenido, especialmente durante el segundo acto. Las escenas de acción están muy bien coreografiadas y la sensación de velocidad al balancearse entre los edificios vuelve a ser uno de los puntos fuertes de la producción. Marvel consigue que Spider-Man vuelva a sentirse como el héroe urbano que muchos aficionados llevaban tiempo reclamando.

Sin embargo, no todo funciona igual de bien. El principal problema de la película llega cuando intenta conectar de forma demasiado evidente con el Universo Cinematográfico de Marvel. La inclusión de Jean Grey termina sintiéndose más como una obligación para expandir el UCM que como una necesidad narrativa dentro de una historia de Spider-Man. Su presencia rompe parcialmente el tono más callejero que la película intenta construir y desvía la atención de lo verdaderamente importante: Peter Parker y su propio mundo.

Este tipo de decisiones vuelven a demostrar uno de los mayores problemas del universo compartido de Marvel. En ocasiones parece que algunas películas deben sacrificar parte de su identidad para preparar futuros acontecimientos, y Brand New Day no consigue evitar completamente esa sensación.

Otro punto que afecta al conjunto son algunos bajones de ritmo bastante evidentes durante las escenas protagonizadas por el personaje de Zendaya. Aunque la química entre ambos actores sigue funcionando, varias de estas secuencias alargan innecesariamente la historia y frenan una película que resulta mucho más interesante cuando se centra en la acción, el suspense y el conflicto personal de Peter. No significa que estos momentos sean malos, pero sí rompen la intensidad que consigue generar el resto del metraje. La diferencia entre las escenas más dinámicas y estos pasajes más pausados resulta demasiado pronunciada, haciendo que el ritmo general sea algo irregular.

Aun con estos problemas, Spider-Man: Brand New Day sigue siendo una película muy entretenida. Funciona especialmente bien cuando recuerda que Spider-Man es un héroe cercano, humano y con problemas cotidianos, dejando de lado durante unos minutos el enorme peso del universo compartido.

Visualmente es una de las entregas más cuidadas del personaje, Tom Holland vuelve a demostrar por qué sigue siendo una elección fantástica para interpretar a Peter Parker y los enfrentamientos contra los distintos villanos ofrecen algunos de los mejores momentos del filme. Quizá no alcance el nivel emocional de No Way Home ni revolucione la saga, pero sí consigue ofrecer un espectáculo sólido y muy disfrutable para cualquier aficionado al personaje.

Lo mejor

  • Una cinematografía y fotografía espectaculares.
  • Banda sonora de gran nivel.
  • Tom Holland vuelve a brillar como Peter Parker.
  • Los diferentes villanos aportan variedad y grandes escenas de acción.

Lo peor

  • La inclusión de Jean Grey se siente forzada para conectar con el UCM.
  • Algunos bajones de ritmo muy notorios durante las escenas protagonizadas por Zendaya.

Spider-Man: Brand New Day es una buena película de Spider-Man que destaca por su espectacular apartado visual, una excelente interpretación de Tom Holland y una galería de villanos muy bien aprovechada. Sin embargo, las obligaciones de formar parte del UCM y un ritmo irregular evitan que alcance el nivel de las mejores entregas del personaje.

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