Hay juegos que regresan para intentar reinventarse y otros que simplemente quieren volver a recordarnos por qué fueron tan importantes. Dynasty Warriors 3: Complete Edition Remastered pertenece claramente al segundo grupo, y probablemente esa sea la mejor manera de entender esta nueva versión de uno de los grandes clásicos de Omega Force. Lanzado originalmente en 2001, Dynasty Warriors 3 fue una de las entregas que ayudó a establecer las bases del género musou tal y como lo conocemos hoy, y 25 años después regresa a PS5, Xbox Series, PC y Nintendo Switch 2 con un lavado de cara realizado con Unreal Engine 5. La propuesta es bastante sencilla: coger el Dynasty Warriors 3 original, añadirle todo el contenido de Xtreme Legends y actualizar considerablemente su apartado visual para adaptarlo a las plataformas actuales. Y aquí está precisamente una de las grandes virtudes de esta remasterización: no intenta convertir Dynasty Warriors 3 en algo que nunca fue. Sigue siendo ese juego de PlayStation 2 que muchos recordamos, con sus virtudes, sus limitaciones, su combate sencillo, sus mapas y hasta algunos comportamientos de los enemigos que nos recuerdan constantemente que estamos ante un título con un cuarto de siglo a sus espaldas. Un lavado de cara espectacular Si hay un apartado en el que esta remasterización consigue sorprender desde los primeros minutos es el visual. El salto respecto al juego original es enorme. Los modelos de los personajes, los escenarios, la iluminación, los efectos y la cantidad de detalle han recibido una actualización considerable gracias a Unreal Engine 5, consiguiendo que aquellas batallas que en PlayStation 2 ya impresionaban por la cantidad de enemigos en pantalla vuelvan a tener un aspecto realmente llamativo. No estamos hablando simplemente de aumentar la resolución y colocar cuatro filtros por encima del juego original. Omega Force ha reconstruido buena parte de su presentación para que Dynasty Warriors 3 vuelva a resultar atractivo visualmente en una consola actual, aunque evidentemente seguimos encontrando elementos que delatan su origen. Los mapas pueden resultar algo vacíos en determinados momentos, algunas animaciones tienen ese sabor inevitable de principios de los 2000 y la inteligencia artificial de los enemigos tampoco se ha convertido mágicamente en la de un juego moderno. Y, sinceramente, creo que está bien que sea así. Parte del encanto de esta edición está precisamente en ver cómo un juego de hace 25 años convive con una presentación completamente actualizada. El resultado no pretende engañarnos: debajo de ese espectacular lavado de cara sigue estando Dynasty Warriors 3. Fiel al original, para lo bueno y para lo malo La otra gran característica de este remaster es su fidelidad. Aquí no tenemos una reinvención de la fórmula, sino una versión actualizada de aquella experiencia que disfrutamos en PlayStation 2. Seguimos recorriendo enormes campos de batalla, enfrentándonos a cientos de enemigos, derrotando oficiales y cumpliendo diferentes objetivos mientras intentamos cambiar el curso de cada enfrentamiento. La jugabilidad ha recibido algunos pequeños ajustes, como mejoras en la evasión, los contraataques o determinadas acciones, pero la sensación general sigue siendo la misma. Y eso tiene una doble lectura. Por un lado, es fantástico porque Dynasty Warriors 3 sigue teniendo ese encanto directo y casi arcade que hizo tan divertido al género. Entrar en un campo de batalla y empezar a repartir golpes mientras decenas de enemigos desaparecen delante de nosotros continúa funcionando especialmente bien, y la inclusión del contenido de Xtreme Legends hace que tengamos todavía más material para disfrutar. Pero por otro lado también significa que sus defectos siguen aquí. El combate es mucho más sencillo que el de entregas posteriores, algunas situaciones pueden resultar algo incómodas y la repetitividad aparece antes que en los Dynasty Warriors más modernos. Si vienes directamente de una entrega reciente, probablemente notes bastante rápido que la fórmula todavía estaba en una etapa mucho más básica. Y esa es precisamente la gracia de esta remasterización: no intenta esconderlo. Todo el contenido de Xtreme Legends Uno de los puntos que más agradecemos es que esta edición no se limita a recuperar el Dynasty Warriors 3 original. También incluye Dynasty Warriors 3: Xtreme Legends, por lo que tenemos nuevas historias, personajes, armas, desafíos y diferentes contenidos adicionales que amplían considerablemente la experiencia. Tenemos más de 40 oficiales jugables y diferentes modos que ayudan a que el juego pueda mantenernos entretenidos durante muchas horas. Además del modo Musou encontramos el modo Libre, el Versus para dos jugadores en local y diferentes desafíos que funcionan como pequeños retos arcade en los que tendremos que conseguir el mayor número de K.O., realizar determinados objetivos o completar los escenarios en el menor tiempo posible. Todo esto hace que Dynasty Warriors 3: Complete Edition Remastered sea bastante más completo de lo que podría parecer inicialmente, especialmente teniendo en cuenta que estamos ante un juego que nació hace 25 años. La nostalgia como protagonista Es imposible hablar de este juego sin hablar de nostalgia. Dynasty Warriors 3 fue uno de esos títulos que para muchos jugadores supuso el primer contacto real con el género musou, y volver a escuchar su música, reconocer personajes, recorrer algunos escenarios y enfrentarnos nuevamente a ejércitos gigantescos tiene un componente emocional bastante importante. Pero creo que lo interesante es que la nostalgia no es la única razón para jugarlo. El remaster consigue que alguien que nunca haya jugado al original pueda acercarse a él sin tener que enfrentarse directamente a los gráficos de PlayStation 2. Es una forma bastante cómoda de descubrir uno de los títulos que ayudaron a construir las bases de la saga. Eso sí, hay que entrar sabiendo lo que vamos a encontrar. Si esperas la profundidad, variedad y cantidad de sistemas de las entregas más recientes, probablemente te lleves una pequeña decepción. Si entiendes que estás jugando a un pedazo de historia del género que ha recibido una importante actualización visual, la experiencia cambia completamente. ¿El principio de una nueva era para los clásicos? Y aquí es donde este remaster puede terminar siendo incluso más importante de lo que parece. Dynasty Warriors 3: Complete Edition Remastered puede ser una especie de prueba para saber si Koei Tecmo debe continuar recuperando sus clásicos. Porque si esta apuesta funciona, resulta muy difícil no empezar a pensar en Dynasty Warriors 4 y Dynasty Warriors 5, dos entregas especialmente recordadas por los aficionados y que podrían beneficiarse muchísimo de un tratamiento similar. El tercero fue importantísimo para establecer las bases, pero fueron sus sucesores los que terminaron de perfeccionar la fórmula y son, para muchos seguidores, algunos de los capítulos más queridos de toda la saga. Por eso, más allá de valorar únicamente este juego, resulta inevitable pensar en lo que puede venir después. Si Dynasty Warriors 3 funciona, queremos ver Dynasty Warriors 4 y 5. Y queremos que mantengan precisamente esta filosofía: mejorar gráficos y comodidad sin borrar aquello que hacía especiales a los originales. Conclusión Dynasty Warriors 3: Complete Edition Remastered es un buen regreso para uno de los grandes clásicos del género musou. No estamos ante una revolución ni ante una entrega que vaya a competir en profundidad con los Dynasty Warriors más modernos, pero tampoco creo que ese fuera el objetivo de Omega Force. Su mayor virtud es precisamente entender qué debe tocar y qué debe conservar. El apartado visual recibe una mejora espectacular, el contenido de Xtreme Legends viene incluido y algunas mecánicas se han pulido para hacer la experiencia más cómoda, pero la esencia del juego original permanece intacta. Eso significa que también permanecen algunos de sus problemas: un combate sencillo, cierta repetitividad, mapas que evidencian las limitaciones de su época y situaciones que pueden resultar algo frustrantes. Sin embargo, lejos de ser un problema exclusivamente negativo, también forman parte de la personalidad de un juego que lleva 25 años a sus espaldas. Dynasty Warriors 3: Complete Edition Remastered no pretende ser el mejor Dynasty Warriors de la historia. Pretende recordarnos por qué Dynasty Warriors 3 fue tan importante. Y lo consigue. Además, puede ser mucho más que un simple ejercicio de nostalgia. Puede ser la puerta de entrada para que Koei Tecmo se anime a recuperar Dynasty Warriors 4 y Dynasty Warriors 5, dos juegos que muchos aficionados llevan años esperando volver a ver en condiciones. Por todo ello, en FaseNoventa le damos un 8,5/10. Un remaster muy respetuoso, visualmente espectacular y con suficiente contenido como para justificar su regreso, aunque sus 25 años de antigüedad se notan especialmente en una jugabilidad que hoy resulta mucho más sencilla de lo que estamos acostumbrados. NOTA: 8,5/10 Lo mejor El espectacular lavado de cara realizado con Unreal Engine 5. Mantiene intacta la esencia del original. Más de 40 oficiales y muchas horas de contenido. Una excelente oportunidad para recuperar un clásico del musou. Lo peor El combate puede resultar demasiado sencillo para los estándares actuales. Algunos problemas y limitaciones del original siguen presentes. Que no esté traducido al español. Navegación de entradas Xbox Game Pass anuncia sus juegos de octubre con Battlefield 6 y siete estrenos desde el primer día Xbox Game Pass suma 15 nuevos juegos y pierde otros 8: estas son todas las novedades