Hay muchos juegos de fútbol que intentan recrear un partido completo, otros que apuestan por la gestión y algunos que buscan convertir este deporte en una experiencia arcade. KICKSLAUGHT pertenece a una categoría bastante más difícil de definir, porque mezcla fútbol con runner 2D, progresión de personaje, equipamiento y pequeñas dosis de gestión para crear una propuesta sencilla en apariencia, pero con bastante más profundidad de la que puede parecer a primera vista. Esta preview corresponde a una versión beta, por lo que todavía es pronto para valorar el juego como un producto terminado. De hecho, buena parte de su atractivo está precisamente en comprobar hasta dónde puede llegar una idea que ya resulta curiosa en su estado actual, pero que tiene margen para crecer considerablemente con nuevas mecánicas, enemigos, ligas y opciones de progresión. Un partido de fútbol convertido en una carrera La propuesta de KICKSLAUGHT parte de una idea muy sencilla: correr hacia la portería mientras intentamos superar a todos los defensas que aparecen en nuestro camino. Aquí no encontramos los controles tradicionales de un juego de fútbol, sino una experiencia mucho más arcade en la que el balón se convierte prácticamente en nuestra principal arma. Durante cada enfrentamiento tendremos que avanzar por el escenario y utilizar nuestros disparos para abrirnos paso entre los rivales. La precisión y el momento en el que decidimos golpear el balón tienen una importancia considerable, ya que no basta simplemente con avanzar sin pensar. Los defensas van complicando progresivamente el recorrido y obligan a reaccionar para encontrar la mejor manera de alcanzar la portería. Al final de cada etapa aparece el verdadero examen: el guardameta. Derrotarlo permite continuar nuestra carrera y enfrentarnos a desafíos cada vez mayores, creando una estructura muy cercana a la de un juego de acción por niveles, aunque utilizando el fútbol como punto de partida. Es una forma bastante original de llevar este deporte a un terreno diferente y, sobre todo, de evitar convertirse en otro simulador de fútbol convencional. Progresión para convertirnos en una máquina de marcar goles Una de las partes que más personalidad aporta a KICKSLAUGHT es su sistema de progresión. No estamos ante un personaje que mantiene sus características durante toda la partida, sino ante un futbolista que va mejorando a medida que avanzamos. Los partidos permiten conseguir experiencia, subir de nivel y mejorar diferentes atributos. Podemos potenciar aspectos como la velocidad o la potencia de nuestros disparos, mientras que determinadas habilidades pueden modificar nuestra forma de afrontar los enfrentamientos. A esto se añade un sistema de equipamiento que permite encontrar nuevos objetos después de completar determinadas etapas. Estos objetos pueden mejorar nuestras características y, además, pueden ser mejorados para conseguir versiones más poderosas. Esta combinación consigue que cada partido tenga algo más detrás que simplemente llegar a la portería. Siempre existe la sensación de que nuestro futbolista puede ser un poco mejor en el siguiente intento, algo especialmente importante en una propuesta que apuesta tanto por la repetición y la progresión. El barrio también forma parte de la carrera Entre partido y partido podemos regresar al barrio para preparar nuestro siguiente desafío. Esta zona funciona como una especie de espacio de preparación desde el que podemos realizar diferentes actividades. El entrenamiento permite mejorar al jugador, mientras que otros lugares ofrecen posibilidades adicionales, como conseguir mejoras temporales o participar en actividades alternativas. Incluso contamos con un teléfono móvil que sirve para consultar diferentes aspectos de nuestra carrera y mantenernos informados sobre lo que ocurre alrededor de nuestro futbolista. Puede parecer un añadido menor, pero ayuda a que KICKSLAUGHT no sea simplemente una sucesión de niveles independientes. La intención parece ser construir poco a poco la carrera de un futbolista que comienza prácticamente desde cero y aspira a alcanzar la máxima categoría. La progresión entre ligas es precisamente uno de los elementos que más puede beneficiarse del desarrollo futuro del juego. Una beta con mucho margen para crecer Y aquí es donde hay que poner el juego en contexto. KICKSLAUGHT todavía está en desarrollo, por lo que algunas de las carencias que podamos encontrar en esta versión deben interpretarse teniendo en cuenta su condición de beta. El propio planteamiento del proyecto deja bastante claro que sus responsables quieren ampliar considerablemente la experiencia. Entre los planes de futuro se encuentran nuevos tipos de enemigos, diferentes enfrentamientos contra porteros, más ligas y una mayor cantidad de equipamiento, además de opciones como poder cambiar de equipo y disponer de información más detallada sobre las diferentes competiciones. Esto es importante porque actualmente la idea resulta más interesante por su potencial que por la cantidad de contenido disponible. El núcleo jugable funciona como una base sobre la que se pueden construir muchas más posibilidades, y una mayor variedad de situaciones será fundamental para evitar que la fórmula termine resultando demasiado repetitiva. También será interesante comprobar cómo evoluciona la sensación de progresión. Si las mejoras terminan teniendo un impacto realmente perceptible sobre nuestra manera de jugar, el sistema de equipamiento puede convertirse en uno de los grandes atractivos del proyecto. Una propuesta sencilla, pero diferente Visualmente, KICKSLAUGHT apuesta por una estética 2D sencilla y colorida que encaja perfectamente con su filosofía arcade. No busca competir con los grandes simuladores deportivos ni necesita hacerlo. Su objetivo es mucho más modesto: convertir el fútbol en una experiencia rápida, accesible y basada en la progresión. Precisamente por eso resulta curioso que el juego combine etiquetas tan diferentes como runner, simulación, RPG, auto-battler, point and click y deportes. Aunque algunas de ellas puedan resultar algo sorprendentes al principio, sirven para hacerse una idea de que estamos ante una mezcla bastante particular de géneros. Además, cuenta con interfaz y textos en español de España, junto a otros idiomas como inglés, alemán, portugués brasileño, chino simplificado, ruso y turco. Lo que esperamos de la versión final Después de probar esta beta, una de las principales incógnitas no está tanto en el concepto como en la cantidad de contenido que será capaz de ofrecer. La idea de comenzar en las divisiones inferiores y avanzar hasta lo más alto tiene potencial, pero necesitará suficiente variedad para mantener el interés durante toda la progresión. Nuevos defensas, porteros con comportamientos diferentes, más habilidades, equipamiento, ligas y posibilidades de personalización pueden cambiar considerablemente la experiencia. También será importante que las mejoras del personaje no conviertan la progresión en un proceso excesivamente automático. La gracia está en que el jugador siga teniendo la sensación de que sus decisiones durante los enfrentamientos importan y no que todo dependa simplemente de acumular estadísticas. Por ahora, KICKSLAUGHT tiene una base interesante y, sobre todo, una identidad propia, algo que no siempre resulta sencillo dentro de los juegos deportivos. Su mezcla de fútbol arcade, runner y RPG puede no convencer a quienes busquen una experiencia futbolística tradicional, pero precisamente ahí está su principal virtud: no intenta ser otro FIFA, eFootball o juego de gestión. Conclusiones KICKSLAUGHT todavía necesita tiempo, y sería injusto analizarlo con los mismos criterios que utilizaríamos con un juego terminado. Esta beta presenta una idea sencilla pero bastante original, acompañada de sistemas de progresión, equipamiento y entrenamiento que pueden darle bastante más profundidad de la que aparenta inicialmente. Su principal reto estará en conseguir que la fórmula tenga suficiente variedad cuando aumenten las horas de juego. El camino desde las categorías inferiores hasta la élite puede ser muy entretenido si las futuras actualizaciones consiguen ampliar los tipos de enemigos, los enfrentamientos contra porteros, las ligas y las posibilidades de desarrollo del personaje. Por ahora, KICKSLAUGHT es una propuesta curiosa que merece la pena seguir de cerca, especialmente para quienes disfruten de los juegos deportivos diferentes y de esas pequeñas producciones capaces de coger una idea conocida y darle una vuelta de tuerca. Y teniendo en cuenta que estamos ante una beta, probablemente lo más interesante sea precisamente eso: ver hasta dónde puede llegar este peculiar futbolista antes de que termine su carrera. Navegación de entradas Preview: 1666: Amsterdam, el nuevo juego del creador de Assassin’s Creed, tiene potencial para ser un juegazo